La Medicina Maya en la Época Prehispánica

Una de las características de la medicina maya era que su práctica se integraba tanto a la cosmovisión y espiritualidad como a la observación del entorno. En el presente artículo se hablará brevemente sobre tres aspectos fundamentales en la antigua medicina maya: el concepto de enfermedad, el conocimiento botánico y las fuentes que aún sobreviven.

Enfermedad

Para los mayas, las enfermedades no eran vistas como simples malestares biológicos, sino como castigos o manifestaciones divinas. Este concepto, conocido como chich-kohaanil o santa enfermedad, reflejaba la conexión entre lo físico y lo espiritual, donde el olvido de una ofrenda o la falta de plegarias podían enfermar el cuerpo.

Un concepto que cobra especial atención es el de “malos vientos”, los cuales se consideraba que podían penetrar en las personas afectadas, y cuyo tratamiento consistía en imploraciones, rezos y en la aplicación de ciertas plantas. Además del “mal viento”, existían otras enfermedades entre las que destacan: el resfriado común o tzonpiliniztli, la bronquitis o tlatlxiliztli, la tuberculosis o tetzauhcocoliztli, la sarna o ezcazahuatl, el cocoztli o enfermedad de delirio, y el matlazahuatl, que parecía ser una especie de fiebre acompañada de delirio (Rivera, 2007).

Conocimiento botánico

Uno de los aspectos más destacados de la medicina maya fue el uso extenso de la flora local. Los médicos mayas, a quienes en ocasiones se denominaba “ah-men” o curanderos, dominaban el conocimiento de cientos de especies vegetales. Cada planta se seleccionaba no solo por sus propiedades curativas, sino también por su significado simbólico y espiritual. Por ejemplo, infusiones de hierbas como la ruda, el copal y el balché se utilizaban para limpiar el cuerpo de energías negativas y para tratar afecciones físicas, evidenciando un claro vínculo entre lo medicinal y lo ritual (García, 2005).

Los ah-men desempeñaban una función dual: eran tanto médicos empíricos como chamanes. Su labor iba más allá del tratamiento de dolencias físicas, ya que incluía la realización de rituales y limpias que buscaban restablecer el equilibrio entre el individuo y las fuerzas sobrenaturales. La salud, en el pensamiento maya, se relacionaba estrechamente con el orden del universo, el cual se dividía en tres niveles: el cielo, la tierra y el inframundo. Las enfermedades podían interpretarse como manifestaciones de un desequilibrio cósmico o como castigos divinos, lo que obligaba al curandero a emplear métodos que combinaban la adivinación, el uso de calendarios sagrados y ceremonias específicas (Landa, 1566).

Antiguos documentos medicinales

Finalmente, se observa que el conocimiento de la medicina maya se basa en algunas fuentes, como el Ritual de los Bacabes, el cual ofrece una visión del concepto maya de la enfermedad y del papel del ah-men, además de abordar varios aspectos de la curación. Otros títulos que se encuentran son el Calepino de Motul, el Vocabulario de Mayathan y el Diccionario de Pío Pérez, que proporcionan información y una nomenclatura sobre la flora, las enfermedades y los especialistas encargados de curarlas.

Conclusión

Se observa, entonces, que el concepto de enfermedad en la antigua área maya era una combinación del pensamiento y la cosmovisión de sus habitantes con una práctica basada en la observación. Tanto la enfermedad como quien la cura se concebían desde un origen metafísico, aunque el tratamiento se fundamentaba en métodos empíricos.

En el siguiente juego, tomas el papel de un ah-men. Espanta a los malos espíritus con la ayuda de tus hojas de ruda y salva a los mayas del terrible mal.