Pequeños descubrimientos, grandes historias: hallazgo monumentos arqueológicos en el Tramo 6

Los hallazgos del Salvamento Arqueológico del Tren Maya varían de tamaño y forma. Además de estructuras, algunos descubrimientos se conforman por solo objetos. Sin embargo, estos objetos nos brindan información importante para ampliar nuestro conocimiento acerca de la cultura maya. Tal es el caso de los descubrimientos hechos en el Tramo 6, Frente 5 del Tren Maya. El equipo del Dr. Manuel Eduardo Pérez Rivas fue trasladado cerca de las comunidades de Chacchoben y Limones, Quintana Roo, para realizar las excavaciones e investigaciones pertinentes al hallazgo.

El equipo de Salvamento Arqueológico, compuesto por personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia, del Centro INAH Quintana Roo y personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, realizaron dos zonas de excavación para estudiar los vestigios arqueológicos. La primera zona de excavación, conocida como Sabanitas, reveló varios vestigios de la vida cotidiana de los antiguos mayas. En esta excavación se hallaron cimientos, montículos “chich”, basamentos y albarradas.

Lo singular de estos monumentos fueron los objetos que se hallaron en ellos. Por ejemplo, el monumento T6_26021, es un cimiento donde se hallaron fragmentos de cerámica estriada, específicamente cuellos de vasijas. Este descubrimiento se suma a un grupo específico de hallazgos de la región maya, puesto que no es el único lugar donde se han detectados cuellos de vasija.

La designación T6_20035 corresponde a otro monumento, específicamente un montículo “chich”. Estos montículos son estructuras domésticas circulares que fueron las bases de construcciones ligeras o corrales de aves. Este montículo “chich”, poseía en su interior un fragmento de una vasija de cerámica de colores rojo y crema.

La presencia de elementos de cerámica fue una constante en estas excavaciones. Al sur de Sabanitas, se halló un basamento de pequeñas dimensiones, nombrado T6_20016, y en él fue encontrado un cajete de cerámica. En otro basamento, el T6_20019, se halló el fragmento de una figurilla elaborada con cerámica. Se cree que pudo tener una forma antropomorfa.

Sumado a la cerámica, la lítica también estuvo presente en las excavaciones. El monumento T6_26021 corresponde a un cimiento donde se hallaron bifaciales elaborados con sílex, pedacería de talla y un percutor. La presencia de estos objetos en un solo cimiento le sugiere a los arqueólogos que este lugar en algún momento fue un área de tallado. En otro cimiento, el T6_20018, se descubrieron un bifacial y una punta de proyectil, ambos elaborados con sílex.

La otra zona de excavación, conocida como La Estación, también reveló huellas de la vida cotidiana, pero presentó una situación particular para los arqueólogos, ya que se observó una mayor actividad humana en esta. En primer lugar, se hallaba cercana a la localidad de Limones, y en segundo, hay presencia de propiedades privadas aledañas a la zona.

Esta situación provocó que algunos monumentos presentaran deterioro. Por ejemplo, el basamento T6_06009 se hallaba dañado por maquinaria pesada. A pesar de ello, en el basamento se halló un metate tipo pileta elaborado en piedra caliza. Al metate se le designó como T6_06001, un monumento mueble. Otro monumento afectado por la actividad humana es el cimiento T6_10004. A pesar de ello, en él se localizó un pulidor de cerámica y un objeto ornamental.

Finalmente, pero no menos importante, el monumento T6_10005 corresponde a una estructura posiblemente destinada a la apicultura. Esta conclusión fue sugerida debido a la presencia de tres objetos: una mano de molienda y dos tapas. Estos objetos, elaborados con piedra caliza, se asemejan bastante a los empleados en la cría de meliponas, las abejas sin aguijón oriundas de la región maya. Esta actividad continúa siendo realizada en la actualidad en varios lugares del área maya, lo que indica que esta labor es una tradición milenaria.

Gracias al Salvamento Arqueológico del Tren Maya, a la labor de los especialistas del INAH, del centro INAH Quintana Roo, y al personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, es posible conocer acerca de la vida cotidiana de los antiguos mayas y estrechar vínculos al apreciar tradiciones milenarias.